martes, 15 de julio de 2008

DARKSEID

Hace milenios, el mundo donde vivían los dioses originales explotó y desencadenó una ola de energía que recorrió todo el universo. De sus cenizas nacieron dos mundos totalmente opuestos; se trataba del feliz Nueva Génesis y del desolado Apokolips. Los soberanos de este último, Yuga Khan y Heggra, tuvieron dos hijos, Drax y Uxas. Ya desde muy joven, el pequeño Uxas tuvo claro que ansiaba hacerse con el control total de su planeta y, después, de toda la creación.
Sin embargo, para acceder al trono Uxas tenía que quitarse de en medio a toda su familia. Yuga Khan desapareció mientras intentaba descubrir los secretos de la Fuente en Nueva Génesis. Fue entonces cuando Drax, el legítimo heredero, entró en el Pozo del Infinito para contactar con la Fuerza Omega que daba sus poderes al líder del planeta. Mientras lo intentaba, Uxas lo mató y se apoderó él de dicha Fuerza, que lo transformó en Darkseid. Otro de sus obstáculos era su tío Steppenwolf, que odiaba profundamente a los habitantes de Nueva Génesis. Con gran habilidad, Darkseid propuso a su tío un juego de caza en el planeta vecino y se las arregló para que matara a Avia, la esposa de Izaya, el Alto Padre. Furioso, Izaya acabó con Steppenwolf y dio así comienzo la guerra entre los dos planetas.
Heggra fue más difícil de eliminar. Darkseid se enamoró de Suli, una científica de tendencias pacifistas que lo apartó durante un tiempo de sus ambiciones; con ella tuvo a Kalibak, su primer hijo y futuro líder de los ejércitos de Apokolips. Los ideales de Suli no agradaban a Heggra, que ordenó al torturador Desaad que la envenenara. Fue entonces cuando Darkseid abandonó todo resto de humanidad que pudiera quedarle. Cuando su madre apañó un segundo matrimonio, el príncipe hizo que Desaad envenenase a la reina y desterró a su nueva esposa Tigra y al hijo que había tenido con ella, Orion, al Armagetto, el estercolero donde vivían los sufridos habitantes del planeta.
Darkseid se afirmó como un déspota que se alimentaba del dolor, el miedo y las penurias de sus súbditos, a los que obligaba a trabajar sin descanso y sin apenas alimentos. Aunque la Fuerza Omega le daba poder más que de sobra, se rodeó de un séquito de guerreros acobardados como el ya mencionado Desaad, Bedlam o Grace la Asombrosa. Entre sus fuerzas de elite incluyó a Kalibak y a las Furias, las mujeres guerreras entrenadas por Abuela Bondad. Apokolips mantenía una guerra interminable contra Nueva Génesis, y llegó un momento en que a Darkseid le interesó replantearse su estrategia. Así, negoció con Izaya el llamado Pacto en el que se intercambiaron a sus primogénitos; Orion se fue a vivir a Nueva Génesis y Darkseid recibió a Scott Free, al que de inmediato puso en el orfanato regentado por Abuela Bondad.
Aunque tuvo que luchar contra su naturaleza, Orion se amoldó a su estatus en Nueva Génesis, pero con Scott Free Darkseid no tuvo suerte. El joven terminó escapando de Apokolips con la ayuda de Big Barda, líder de las Furias, y del científico Himon, que había proporcionado a Darkseid el poder de los tubos boom. Con este evento se desencadenó una nueva guerra entre los dos mundos en la que el tirano tuvo que soportar que su hijo menor se pusiera en su contra. No obstante, siempre se sintió orgulloso del guerrero en el que Orion se había convertido.Darkseid siempre consideró la llamada Ecuación Anti Vida como la forma ideal para conseguir su propósito de gobernar el universo. Pensó que los humanos tenían en su poder la forma de acceder a dicha ecuación que no se sabía bien en qué consistía. Gracias a las investigaciones de Metron, un habitante de Nueva Genesis de posición neutral en el eterno conflicto entre los planetas, se supo que en realidad la ecuación era un ser vivo cuyo fin no era conquistar el cosmos sino aniquilarlo. Fue así como Darkseid estableció una alianza incómoda con Izaya en la que se vieron implicados algunos de los héroes de la Tierra. Finalmente, el tirano averiguó que la forma de acceder al poder de la ecuación era dominar la Fuente.
Tal como había augurado una profecía, el fin del poder de Darkseid pasaba por su hijo Orion. Éste encerró a su padre en la Fuente, pero al mismo tiempo sirvió como portal para devolverlo a la vida a través del lado oscuro que llevaba en la sangre. El déspota siguió insistiendo en controlar la Fuente hasta que acabó prisionero en el Muro de la Fuente, de donde escapó gracias a Metron, Desaad y su hijo Kalibak, que lo sustituyó en el encierro.
El contacto de Darkseid con los terrícolas mientras investigaba la naturaleza de la Ecuación Anti Vida hizo que el tirano odiara profundamente a los héroes que impedían sus planes. Con la intervención de Glorious Goldfried, un sirviente con poderes mentales, Darkseid urdió un plan para acabar con estos héroes poniendo en contra suya a la opinión pública. Sus planes se fueron al traste a causa de una coalición de metahumanos, pero siempre ha sentido un odio especial hacia Superman y Wonder Woman II. Al primero llegó a secuestrarlo y someterlo a su voluntad gracias a Grace la Asombrosa. También acogió en Apokolips a Juicio Final, uno de los peores enemifgos del Hombre de Acero. En otra ocasión, los dos héroes le arrebataron el Olimpo de los dioses griegos a los que Darkseid logró desterrar. A raíz de esto, unos años más tarde atacó Isla Paraíso, la patria de Wonder Woman, y aniquiló a un tercio de sus habitantes. La heroína se vengó de su enemigo de una forma peculiar. Mientras Darkseid prestaba su ayuda a Lex Luthor durante la Guerra de Imperiex, Diana le transmitió parte de su bondad que, aunque apenas sea perceptible en el tirano, le acompañará mientras viva.
Recientemente, Darkseid cometió la torpeza de secuestrar a Kara Zor-El, la prima de Superman, para convertirla en una de sus Furias. La ira de Superman, apoyado por Batman, Wonder Woman y Big Barda, tuvo como resultado que Darkseid acabara preso en el Borde del Universo.

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