miércoles, 17 de septiembre de 2014

HUMAN TORCH I

La Antorcha Humana original comenzó su existencia en 1939, en el laboratorio del profesor Phineas T. Horton, uno de los pioneros en el campo de la inteligencia artificial y de la robótica. La culminación de las investigaciones de Horton fue un androide que imitaba todas las funciones del ser humano, incluida la del libre albedrío, pero que estaba compuesto de materiales sintéticos. El único fallo del androide era el concerniente a las células fotoeléctricas que cubrían todo su cuerpo y que le servían como fuente de alimentación. Estas células eran demasiado volátiles y provocaban que su epidermis ardiera al contacto con el aire, aunque sin dañar al propio androide. Horton reveló la existencia de la Antorcha al público en una rueda de prensa a finales de 1939, pero al mostrar como el androide ardía al entrar en contacto con el aire, la prensa y demás medios de comunicación proclamaron que la Antorcha era un peligro potencial, y Horton detuvo la construcción de otros androides y enterró al androide que ya había construido en cemento, dentro del tubo supuestamente hermético en que estaba confinado, hasta que Horton encontrara un modo de evitar que estallara en llamas. Sin embargo, el tubo tenía una pequeña fisura, que permitió con el paso del tiempo la entrada de una pequeña cantidad de oxígeno, la suficiente para que la llama del androide se prendiera de forma explosiva, permitiéndole huir. Con el tiempo, el androide consiguió controlar su llama y se convirtió en un luchador contra el crimen con el nombre de Antorcha Humana, uniéndose al joven mutante conocido como Toro, quién poseía poderes muy similares a los suyos. Al principio, el mayor enemigo de la Antorcha Humana era Namor, el Hombre Submarino, pero más tarde los tres héroes se unieron al supergrupo conocido como los Invasores, que combatieron durante la II Guerra Mundial contra los alemanes, hasta el final de la guerra, donde accidentalmente incineró a Adolf Hitler. Una vez acabada la guerra, se unió al Escuadrón de Vencedores durante los años de la posguerra y colaboró junto a la Chica Solar. En 1949, unos criminales americanos que querían destruir a la Antorcha Humana obtuvieron del servicio de inteligencia soviético un producto químico conocido como solución X-R. Uno de ellos roció a la Antorcha y a Toro con la solución, apagando su llama y paralizándolos. Luego los criminales enterraron a la Antorcha bajo el desierto de Nevada. Pero, accidentalmente, habían elegido un campo de pruebas nucleares, y cuando en 1953 se produjo la explosión de una de las pruebas nucleares, esta reactivó la llama de la Antorcha, lo que le permitió liberarse, tras su liberación, la Antorcha reanudó entonces su carrera como luchador contra el crimen y su alianza con Toro. En 1955, la Antorcha comenzó a notar que la radiación que le había devuelto sus poderes estaba provocando que perdiera el control de su llama, y que con el paso del tiempo su llama acabaría consumiéndole. Negándose a permanecer sentado esperando a que eso pasara, la Antorcha se despidió de sus amigos, voló hasta un desierto al Oeste del país, e intentó autodestruirse sobrecargando de golpe sus células solares, la Antorcha tuvo éxito y cayó a tierra. Su cuerpo fue descubierto años después por el genio criminal conocido como el Pensador Loco, uno de los expertos mundiales en robótica y androides, quien restituyó la mayor parte de la piel sintética y el sistema nervioso de la Antorcha. El Pensador también restituyó parcialmente su memoria, pero le obligó a enfrentarse a sus propios enemigos, los 4 Fantásticos. Sin embargo, tras un enfrentamiento con la Antorcha Humana de los 4 Fantásticos,
 la Antorcha original se reveló, y prefirió sacrificar su vida para salvar a los 4 Fantásticos de un ataque sorpresa por parte de la computadora del Pensador, Quasimodo. Tras esto, los 4 Fantásticos obligaron al Pensador a huir y dejaron el cuerpo inerte de la Antorcha original en el laboratorio del Pensador en Nevada. La Antorcha Humana original posee la habilidad mental de controlar la energía calorífica ambiental y la habilidad física de envolver su cuerpo en plasma sin sufrir ningún daño (el plasma es un estado de la materia en temperaturas extremas que solo se da en las atmósferas de las estrellas). Cuando está encendido, la Antorcha Humana se envuelve en una llama de baja intensidad de plasma de bajo nivel (rojiza a unos 415 grados) de una longitud de entre dos a diez centímetros, pero podía generar niveles de calor mucho mayores. La Antorcha Humana se refiere a su mayor y más caliente nivel de plasma como su "llama Nova", la temperatura extrema que podía alcanzar esta llama nova es desconocida. A un ritmo medio de consumo de energía, la Antorcha puede permanecer encendida durante unas diecisiete horas. Puede liberar toda la energía almacenada de su cuerpo en una intensa "explosión nova", que podía alcanzar más de 550.000º, similar a una explosión nuclear, con un área de devastación total de unos 270 metros de diámetro. Esa violenta descarga consume de golpe toda su energía (excepto la necesaria para mantener su vida artificial) agotando completamente su llama, para recuperarla necesita un descanso de unas doce horas. También puede generar objetos compuestos de fuego, que solo retienen su forma mientras se concentra en ellos y que se consumen una vez transcurridos tres minutos. La temperatura que pueden alcanzar esos objetos alcanzaba los 1500º. El plasma de la Antorcha tiene un alto contenido en hidrógeno y estaba rodeado por una nube de átomos de hidrógeno monoatómico, lo que hace flotar, además de poder formar un chorro de propulsión en sus pues pudiendo alcanzar velocidades de hasta 225 km/h. También puede controlar mentalmente la temperatura circundante, aun sin estar encendido, en un radio de veinticinco metros. La llama de la Antorcha Humana se mantiene por la presencia de oxígeno, por lo cual se apaga a bajas presiones o en el vacío. También puede apagarse con materiales de extinción, como agua, arena, espuma y lonas resistentes al calor. Si la Antorcha Humana es alcanzado por agua en cantidades no superiores a los 20 litros puede evaporarla en poco tiempo con poco esfuerzo. Una cantidad mayor de agua apaga su llama, y debe esperar a evaporar la humedad residual antes de volver a encenderse. A la Antorcha Humana no le afectan ni el calor ni las llamas, incluyendo las suyas, aunque solo esté encendido parcialmente. También puede controlar telequinéticamente llamas que no sean de su creación. Human Antoch aparece por primera vez en Marvel Comics Vol 1 #1 (Octubre 1939).