sábado, 3 de mayo de 2014

MACHINE MAN

El Hombre Máquina es el resultado de un proyecto militar secreto para la creación de sofisticadas armas móviles capaces de actuar independientemente y tomar decisiones: un soldado que pudiera pensar como un hombre. Un grupo de los más prestigiosos ingenieros en computación de los Estados Unidos diseñó, construyó y programó 51 robots experimentales bajo la dirección del Doctor Oliver Broadhurst. El Dr. Abel Stack, un brillante informático especializado en heurísticas de programación, razonó que un robot sólo podría pensar como un humano si era tratado como tal. Ignorando el risgo personal, el Dr. Stack cogió uno de los robots, el X-51, en su propia casa y lo instruyó como si de su propio hijo se tratara. Stack creía que robots y el hombre podían vivir en armonía y trabajar juntos para construir un mundo mejor. Por medio de una espuma especial que simulaba la carne humana le fabricó una cara y una peluca a X-51. Anteriormente Stack había construido otro androide, XERO. XERO no tenía fines militares y por ello, aunque capaz de sentir emociones, fue desconectado y abandonado. Durante la "adolescencia" del Hombre Máquina junto a Stack, los otros 50 robots desarrollaron mayores defectos de personalidad debidos a la programación insuficiente. Las regiones de sus cerebros artificiales dedicadas a la memoria y la personalidad se entremezclaron como ocurre con el cerebro humano y comenzaron a sentir consciencia de sí mismos, pensamientos originales y emociones. Al ser obligados a madurar en cuestión de semanas desarrollaron psicosis inusuales, bajo forma de depresiones graves, esquizofrenia y delirios de grandeza. A causa del peligro intrínseco del desajuste emocional de los robots, tres cuartas partes de ellos fueron destruidos por orden del Dr. Broadhurst. Todos los androides estaban equipados con un
 dispositivo auto-destructor de seguridad que podía ser activado por control remoto. Cuando el Dr. Stack se encontraba retirando el mecanismo destructor del cuerpo de X-51, éste fue activado matándolo en el acto. Jurando luchar por el sueño de Stack, el Hombre Máquina adoptó una identidad humana, Aaron Stack, e intentó encontrar su lugar entre los seres humanos. El Hombre Máquina conoció al psiquiatra Peter Spaulding y al mecánico Garvin, con quienes entabló amistad. También trabajó durante un tiempo como investigador de seguridad de la Compañía de Seguridad Delmar. Su encargado y compañeros de trabajo ignoraban en realidad que Aaron Stack fuera una máquina. El Hombre Máquina tuvo que luchar para sobrevivir en un mundo que desconfiaba de los robots. Fue perseguido por el gobierno y principalmente por el senador Miles Brickman. El gobierno terminó perdonándole tras parar un ataque del increíble Hulk. Tiempo después, Aaron se enamoraría de la también androide Yocasta, sólo para que poco después ella fuese destruida por su creador, el también androide Ultrón. El Hombre Máquina fue contactado por el villano androide Super-Adaptoide para formar parte de un grupo de robots llamado Heavy Metal, con el objetivo de destruir a los Vengadores. El Hombre Máquina, sin embargo, ayudó a los Vengadores a hacer frente al Super-Adaptoide y su grupo. En otra ocasión, habiendo encontrado la cabeza de su enamorada Jocasta, el Hombre Máquina se vio envuelto en una batalla entre los Vengadores y Terminus. X-51 y los Vengadores vencieron pero la cabeza de Jocasta fue robada por una antigua enemiga del Hombre Máquina, la señora del crimen conocida como Madame Amenaza. El Hombre Máquina ayudó también en diversas ocasiones a los Vengadores Costa Oeste, quienes le acabaron nombrando miembro reservista del grupo. Tiempo después, el Hombre Máquina fue capturado por SHIELD con el objetivo de usar su tecnología para crear una nueva versión del cyborg llamado Deathlok. La operación de complicó cuando el Helitransporte de SHIELD fue ocupado por Cráneo Rojo, que había capturado al ente tecnoorgánico conocido como Douglock. Douglock era un aliado de los Hombres X, por lo que el grupo de mutantes acudió a su rescate. El Hombre Máquina les ayudó en el consiguiente enfrentamiento con Cráneo Rojo y pareció ser destruido durante la batalla. X-51 es un androide rebestido de titanio, lo que le proporciona protección contra impactos de armas mundanas. Su cuerpo es capaz de funcionar en
 temperaturas extremas desde 10.000 ºC (18.000 ºF) hasta -120 ºC (-185 ºF). X-51 posee una capacidad de memoria de 3.22 terabytes la mayor parte de los cuales se encuentran en la región superior del abdomen, mientras que posee localizaciones auxiliares en las extremidades y cabeza. La principal fuente de energía de X-51 es la solar, gracias a conversores solares de alta eficacia situados por toda su piel. También es capaz de absorber energía de otras fuentes mediante conectores especiales. X-51 es capaz de volar gracias a un dispositivo antigravitatorio, así como un conjunto de pequeñas turbinas situadas en sus pies hasta una velocidad de 80 Km/h (50 millas/h). Sus dedos están equipados con un conjunto variado de instrumentos y armas, entre los que se encuentran: un cromatógrafo a gas, un interferómetro láser, un radar de micro-pulsos, un audímetro, conectores para los ordenadores, un aparato de radio, un láser cortante/arma y una pistola Magnum de calibre 357. Con los brazos contraídos es capaz de levantar unas 2 Tm de peso, mientras que si tiene los brazos extendidos puede alzar unos 180 Kg (400 libras) en óptimas condiciones. Machine Man aparece por primera vez en 2001: A Space Odyssey #8 (Julio 1977) y es creado por Jack Kirby.