lunes, 7 de abril de 2014

TERRAX

Tyros era originalmente el dictador de la pequeña ciudad de estado de Laniak, en la luna de Birj (conocida en algunas ocasiones como Terran), una luna que órbita el gigantesco planeta de gas llamado Marman, situado en un sistema solar situado a ocho mil años luz de la Tierra. Allí dirigía el estado gracias al uso de sus limitados poderes sobre la tierra y la roca. Este poder, aparentemente una mutación única entre los habitantes del planeta, permitía a Tyros animar construcciones de piedra, le permitía mantener bajo su firme control la jefatura del estado. Tyros, un ser violento al que le gustaba la guerra y la conquista, desarrolló un gobierno tiránico y despiadado marcado por la violencia. Despues de entrar en conflicto y ser derrotado por los 4 Fantasticos, Galactus, expuso a Tyros al poder cósmico y Tyros se convirtió en Terrax el Domador. Su escaso control sobre la roca fue aumentado hasta niveles cósmicos. Ahora Terrax podía afectar la materia de la roca a escala planetaria, y su cuerpo fue modificado para poder resistir los rigores del espacio y finalmente, Galactus dotó a Terrax de un hacha cósmica capaz de generar rayos de fuerza cósmica. Envalentonado por su nuevo poder, Terrax intentó atacar a Galactus, pero este demostró su increíble poder y derrotó a su nuevo Heraldo enseñándole humildad. Terrax aceptó ser Heraldo de Galactus. Los 4 Fantásticos lucharon infructuosamente contra Terrax, que los derrotó a todos menos a la Antorcha Humana, el único no afectado por una batalla anterior contra los Skrulls. La Antorcha Humana peleó contra Terrax, al que finalmente logró derrotar atrapándole en una prisión de oxígeno líquido. Terrax desarrolló su tarea como Heraldo de Galactus con eficacia, en su labor, condujo a su amo a multitud de mundos habitados y tal como Galactus había previsto, no se veía limitado por sentimientos de piedad hacia los habitantes de dichos planetas, e incluso aniquiló a parte de la población natal de dichos planetas antes de entregárselos a su amo. A pesar de que no tenía los sentimientos de los antiguos Heraldos de Galactus, también carecía de la lealtad de estos hacia su amo, es más, mientras estuvo bajo las órdenes del Devorador de Mundos, Terrax no cejó en su empeño de encontrar el menor signo de debilidad en su amo para destruirlo y ser así libre. Así, al poco de convertirse en Heraldo de Galactus, Terrax huyó de la compañía de Galactus, y viajó hasta un pequeño planeta habitado de nombre desconocido. Terrax demostró su poder a los nativos del planeta, y estos lo convirtieron en una deidad a la que adoraron y construyeron templos que causaron multitud de muertos en los trabajos. Terrax planeaba usar a los supervivientes de este planeta como la primera hornada de un gran ejército, con el que planeaba conquistar el espacio. Pero antes de que Terrax pudiera llevar a cabo sus planes, Galactus reclamó la presencia de su Heraldo, asustado por la ira del Devorador de Mundos, Terrax se ocultó en el interior de un agujero negro. Utilizando los poderes de la mutante terrestre conocida como Dazzler, Galactus obligó a Terrax a salir del agujero negro, y retornar bajo su mando. Terrax poseía una fuerza sobrehumana que le permitía levantar unas 75 toneladas de peso, aunque como Heraldo de Galactus se supone que podría alcanzar el Nivel 100. Terrax poseía vastos poderes cósmicos que le había otorgado Galactus. Su cuerpo estaba recubierto de una especie de coraza de aspecto similar a la roca, que le protegía de los rigores del espacio, y le permitía soportar temperaturas extremas, desde los 50 grados por debajo del cero absoluto hasta el calor del interior del sol, además de permitirle soportar presiones 100 veces superiores a la de la gravedad de la Tierra. Su cuerpo estaba sustentado por la energía cósmica, así que no necesitaba alimentarse ni dormir, ni tampoco respirar. La habilidad mutante de Terrax de manipular psiónicamente las moléculas de la roca y de la tierra, fueron aumentadas por Galactus al dotarle de energía cósmica. Tras esto, Terrax podía mover masas de tierra de hasta 100 millas de diametro. Terrax podía mover asteroides de diez millas de diametro a una velocidad de miles de kilómetros por hora, también podía controlar la dirección de una lluvia de meteoritos que se encuentren a una distancia de hasta cien millas de donde se encuentre. La habilidad de Terrax era tal, que si se concentraba podía controlar una pequeña pieza de tierra que se encontrara a 1000 millas de distancias de donde él estaba. Sin embargo, a medida que aumenta la distancia con el objetivo, su control sobre la materia disminuye. Si se encuentra en la superficie de un planeta, Terrax puede afectar las placas tectónicas de dicho planeta, hasta provocar terremotos en la superficie, o agujeros de miles de pies de profundidad y anchura. Llevando sus poderes al máximo, Terrax fue capaz de hacer levitar la isla de Manhattan, y sacarla de la órbita terrestre, técnicamente, en un planeta con una presión menor que la terrestre, Terrax podría levantar cantidades de tierra aún mayores. Terrax portaba un hacha cósmica de un solo filo, que conducía los poderes de Terrax. Era capaz de lanzar rayos de gran potencia destructiva, lo suficientemente poderosos para abrir un agujero en la nave espacial de Galactus, y también era capaz de generar un escudo de fuerza. Cuando Galactus le privó del poder cósmico, rompiendo así su dependencia de la tierra y la roca, el hacha aumentaba los poderes de Terrax y su fuerza. Después de combatir a Morg, el hacha de Terrax fue destruida, aunque Terrax la sustituyó por un hacha cósmica de doble filo propiedad del propio Morg. Terrax es creado por Marv Wolfman y John Byrne en Fantastic Four #211 (Octubre 1979).